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Hoy quería seguir explicando un poco más sobre el síndrome de dolor femoropatelar, o condromalacia rotuliana. En la entrada anterior hacíamos una pequeña introducción de esta patología, repasando los factores de riesgo y comentando por encima algunos de los síntomas más comunes, pero hoy me voy a centrar más aún en esta parte, para que no te quede ninguna duda y que con tu información más el diagnóstico correcto del Fisioterapeuta, se llegue a un correcto tratamiento y curación del proceso.

Antes de continuar, seguramente te habrás dado cuenta de que no hemos hablado hasta ahora de las pruebas complementarias como las radiografías, resonancias magnéticas y ecografías, y esto se debe principalmente a dos puntos que te voy a explicar a continuación.

Quizás no te suene el nombre de Síndrome de Dolor Femoropatelar, como tampoco Síndrome de Hiperpresión Rotuliana Externa, pero si te digo Condromalacia Rotuliana seguro que la cosa cambia y te recuerda a lo que te han dicho que te pasa en la rodilla. Bien, te preguntarás sobre el porqué de tanta y tan diversa terminología, y esto tiene que ver en cómo ha ido evolucionando el conocimiento de esta patología musculoesquelética. Es una historia larga y curiosa que vamos a dejar para otra ocasión. Hoy hablaremos de los síntomas.

Es posible que ese dolor que tienes tenga origen en la Articulación témporo-mandibular (ATM).  Son muchos los factores(desplazamientos del disco, bloqueo articular, dolor orofacial, procesos degenerativos, etc.) que pueden estar involucrados en los trastornos la ATM. Por este motivo, lo primero es realizar una correcta historia clínica y un completo examen físico por parte del fisioterapeuta. Una de las cosas a valorar será la apertura máxima de la boca (un valor inferior a 40mm se considera restricción), también la palpación en la articulación para percibir sonidos articulares y dolor mientras se realizan movimientos de mandíbula. Las pruebas de imagen como la resonancia magnética donde se observa posibles problemas en el tejido blando y la relación entre el disco y la articulación, la tomografía computarizada para observar el hueso y radiografías panorámicas, entre otras, permiten ayudar a identificar cambios en la estructura tanto ósea como del tejido blando y a mejorar el diagnóstico de fisioterapia.

…Vale, llego a la conclusión de que mi problema viene por la mandíbula... ¿Y AHORA QUÉ?...

Quizás te ha pasado alguna vez, una molestia cuando vas a bostezar, o al abrir la boca para comer un bocadillo, o masticando. Pues bien, es muy posible que esa molestia venga por un problema en la Articulacion Temporo-Mandibular (ATM).

La articulación temporo-mandibular (ATM) está localizada en la zona anterior del meato auditivo externo (justo por delante de la parte anterior de la oreja) y está constituida por dos huesos, el temporal y la mandíbula inferior, que junto a otras estructuras internas y musculares constituyen dicha articulación.

Lo primero que tienes que saber es que la “tendinitis” es el nombre más extendido para clasificar de alguna manera el dolor en la zona por la que pasa un tendón. Muchas veces es una palabra usada incorrectamente, pero no quiere decir que tu médico o fisioterapeuta esté mal informado. A veces se utiliza para que el paciente entienda “grosso modo” cuál es su dolencia. Para no caer en errores y sin entrar en detalles aburridos y técnicos, de ahora en adelante nos referiremos a la “tendinitis” como “tendinopatía”, o sea, afectación o lesión del tendón. Si no estás bajo seguimiento profesional, y sospechas que lo que tienes es una lesión del tendón es importante que conozcas qué factores de riesgo suele ser los necesarios para que florezcan las lesiones del tendón. En esta entrada te los vamos a presentar.